Emocionales de la gratitud


La percepción de agradecimiento implica, además de procesos mentales en ciertas direcciones, una respuesta emocional específica, que nos lleva a referir que “sentimos profunda gratitud” o que nos “sentimos profundamente agradecidos”. La percepción de ser beneficiario de un regalo debe estar acompañada de una emoción positiva, para que podamos afirmar que una persona está experimentando gratitud.

La gratitud plena o agradecimiento pleno es una emoción o sentimiento que se desprende de una determinada actitud de reconocimiento de un beneficio que se ha recibido o se recibirá. La experiencia de la gratitud ha sido tratada tanto por las religiones, como enfoques filosóficos.
Hace ya más de una década, la gratitud plena ha pasado a formar parte del estudio de la psicología convencional. Dicho estudio , se centra en comprender la experiencia de la gratitud como una emoción positiva y los factores que producen dicha experiencia.

¿Cómo valoramos a una persona?, ¿Podemos medir su valor como si fuera un trozo de oro, sabiendo que el trozo de veinticuatro quilates es más puro y brilla más que el resto? Si el valor intrínseco de una persona fuera así de evidente para todo el mundo, no necesitaría leer este blog.

Tampoco se ha recabado información sobre la naturaleza de la respuesta emocional. En general, las investigaciones y desarrollos teóricos dan por supuesto que la gratitud produce una experiencia afectiva específica, el agradecimiento. No se ha corroborado si la percepción de un beneficio o un aspecto positivo se acompañan de emociones positivas no específicas, tales como entusiasmo, alegría, inspiración, etc.

Se entiende por estado anímico, a un estado emocional relativamente estable durante un lapso de tiempo medio, que se caracteriza por mostrar variaciones dentro de un parámetro general signado por emociones de cierto tipo.
Así, el humor agradecido se caracteriza por sentirse en general agradecido o con mayor capacidad para sentir agradecimiento durante un día, sin que dicho estado sea necesariamente la disposición de la persona.
Se ha comprobado empíricamente la asociación entre el estado afectivo agradecido y la gratitud plena. El estado afectivo en la gratitud es definido como “la tendencia generalizada a reconocer y responder con emociones de agradecimiento al rol de la benevolencia de otros en la experiencia positiva personal y en los beneficios que uno obtiene”.

La característica temporal es que permanece en la persona a largo plazo como un rasgo de personalidad y depende, por lo tanto, de factores personales estables estructurales. La reacción emocional de gratitud de una persona agradecida será más intensa que la reacción emocional de una persona que no posee este rasgo afectivo. Del mismo modo, percibirá este estado emocional con mayor frecuencia.

En cuanto a los tipos de situaciones que despiertan agradecimiento: un individuo con tendencia a la gratitud se sentirá agradecido tanto por una acción benevolente concreta de otra persona; por ejemplo, donar sangre o un órgano ante una emergencia médica; como por circunstancias que habitualmente son dadas por sentado, como la salud, el empleo, la posibilidad de acceder al sistema educativo, la vida misma.

Publicado por empresaenpareja

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